Conferencia Internacional Católica del Guidismo



Meditación

Zone de Texte:

                                                     ¡Es Pascua de Resurreccion !

 

                                 
 Aquel día María Magdalena tuvo que levantarse cuando amanecía. Cuando salió de su casa, amanecía y el día aun era muy debil y blanquecino. Se puso en marcha, se echó a caminar precisamente en la hora en que el  día se pone la obra, precisamente en el momento  en que el nuevo día se pone a la obra, precisamente en la hora en que todos los que van a trabajar se echan a los caminos, se cruzan en la calle, se apresuran para no llegar tarde. María  Magdalena también se da prisa, ella también tiene miedo de llegar tarde. Debajo de su gran capa esconde sus perfumes de mirra en preciosos frascos de alabastro. Corre hacia el campo santo, va a dar sepultura a un muerto. A este muerto no habían tenido tiempo para darle una sepultura decente el viernes por la noche. Anochecía cuando lo habían bajado de la cruz. En cuanto anocheciera, empezaría el shabbat. Ya no se podría hacer nada. Ya nadie tendría derecho de  hacer algo, sería el principio del gran Shabbat de  Pascua. No era obligatorio que La Pascua fuera un día de Shabbat pero aquel año así caía en el calendario. Ahora Maria Magdalena se apresuraba camino del campo santo. Se apresuraba para recuperar el tiempo perdido. Estaba ansiosa por hacer todo lo que no había podido hacer aquel viernes cuando había comenzado el Shabbat. Llega al campo santo. Se encuentra el sepulcro abierto de par en par y el sepulcro está vacio.

Ni un minuto María Magdalena ha pensado en una resurreción. Primero porque no sabía lo que era una resurrección y no era una resurrección lo que la preocupaba. Lo que interesaba a María Magdalena era un muerto. Es para un cadaver por lo que ha venido. Está aquí para un entierro y nada más…
¡Pero el cadáver ha desaparecido ! ¡El sepulcro está vacío! Para María Magdalena el sepulcro vacío no es una respuesta a sus preguntas, al contrario es una angustia más. Se encuentra tan perdida, tan abandonada, tan  desamparada que huye y que va a pedir socorro a los dos discípulos Pedro y Juan. Lo que podemos recordar de este evangelio de Juan en el Capítulo 20 es que la resurrección empieza con un amanecer, un comienzo, el principio de un día nuevo. Maria Magdalena se levanta al mismo tiempo que ese dia nuevo pero no sabe que es un dia nuevo. Para entrar en la resurrección, primero hay que comenzar a despertarse, salir de la noche, hay que comenzar a levantarse, hay que comenzar a nacer. Y luego enseguida María Magdalena se pone en marcha , se encamina. Se levanta y anda. La resurrección empieza con hacer que se levanten  y se pongan en marcha. En un principio la resurrección no es una formula de catequesis, es primero un amanecer, el comienzo de un día nuevo, el principio de un nacimiento. La resurrección primero no es sagrada sino humana. Es la resurrección de un cuerpo. Es la resurrección de lo humano, es la resurrección de la vida humana. ¡Es el Hombre en pie ! En cuanto al sepulcro vacío, es la ausencia.- es lo vacío. Es la nada sin algo con que agarrarse- es el desierto- es un momento en blanco- es la soledad. Sólo  podemos entrar en la resurrección pasando por el vacío. Dejando y renunciando a todas las imagenes y a todas las semejanzas que podíamos tener de la resurrección.Tanto es así que un poco más tarde, cuando María Magdalena se va a encontrar cara a cara con el Resuscitado, no le va a reconocer. A Jesús lo confunde con el jardinero del campo santo. En los días siguientes, cada vez que Jesús se dara a ver siempre lo confundirán con otro. Los Discípulos de Emaus andan largo trecho con él sin reconocerle. Otros discípulos en barca en el lago le confunden con un fantasma.

                    
En el evangelio de Mateo, cuando los discípulos se encuentran con Jesús en Galilea, algunos dudan;
en el evangelio de Marcos, Jesús se mostro «en  otra forma»… en el evangelio de Lucas, a Jesús  le obligan a enseñar las heridas de sus manos y de sus pies para que  le reconozcan y sólo es al verle comer cuando los discípulos empiezan a creer.
En el evangelio de Juan es necesaria una pesca milagrosa para que los ojos de los discípulos empiecen a abrirse.

Y nosotros en la CICG, esa cara del Resuscitado, la tenemos que buscar y encontrar entre     
las caras de esas niñas, de esas adolescentes o de esas jovenes. Para nosotras también el Resuscitado tiene una cara, una cara cercana a nosotras, una cara que nos mira, una cara que nos llama. ¡Es Pascua de Resurrección ! ¡Para una guiadora todos los días es Pascua de Resurrección!

 Jean Debruynne
 Pascua 2005

 
                                        

                                                                  Accueil
                             Méditation en français                 Meditation in english

                  Accueil section française    /  Home- english section       Acogida-sección en español