8 de julio de 2002
ESCUCHA AL NIÑO
Cuando
Jesús quiere dar un languaje al evangelio, no va en busca de un teólogo, un
sacerdote o un doctor de la ley. Va a buscar un niño, lo
coloca en medio de nosotros, y dice: " En verdad os digo, si no volvéis a
encontrar vuestro corazón de niño, no entraréis en el
Reino de los Cielos. Por el contrario, quien se haga tan nuevo como un niño
será el más grande en el Reino de los Cielos. Todo el que acoge a un niño,
como éste que yo he ido a buscar, y lo acoge por mi causa, es a mí a quien acoge..."
( Evangelio de mateo 18, 2-6 ).
Jesús aún niño,
se había metido en el Templo de Jerusalén, escapado de sus padres, para pedir a
los sacerdotes, teólogos y doctores de la ley, que defendiesen sus tesis ante él.
Es el mundo al revés, es el mundo del evangelio, el mundo de las
Bienaventuranzas. Es lo que pasa por el mundo en todas partes, lo que ocurre
todos los días de la vida en todos los continentes de la tierra, cada vez que
una jefe guía se encuentra ante rostros de niños,
adolescentes o
jóvenes. Se trata siempre de un encuentro con Dios. Nosotros vamos hacia ellos
creyendo que nuestra tarea es llevar a estos niños
a Dios, cuando en realidad es Dios quien, para encontrarse personalmente con
nosotros en nuestra vida de cada día toma el rostro de los niños.
Cada vez que una guía plantea una pregunta, lo más urgente no es saber cuál es la respuesta buena a su cuestión, o cómo me las voy a arreglar para acallar su pregunta, sino más bien, " ¿ Qué es lo que Dios quiere decirme a través de la pregunta de esta Guía ? ", " A qué me llama Dios a través de la pregunta de esta Guía ? " " ¿ Qué es lo que Dios intenta hacerme comprender ? ¿Qué cuestionamiento hay detrás de la pregunta de las guías ? "
Hoy día está bien claro que el futuro no pertenece ya a los que tienen respuestas para todo. Los que lo saben todo no pueden ya entrar en el evangelio. Van con una carga muy pesada, ya no pueden avanzar, no pueden ir más lejos porque ya lo saben todo, están arrinconados ente todas sus respuestas. Las respuestas se convierten en prisiones muy deprisa y las respuestas son superadas rápidamente por el tiempo y los acontecimientos.
El niño siempre será para nosotros una sorpresa, no puede dejar de asombrarnos, de cuestionarnos, de desorientarnos. La Guía que está ahí, ante nosotros, no es solamente la promesa del futuro, es el futuro que ya está hoy. El niño o el adolescente no son solamente el mañana, son participantes al completo de la sociedad de hoy que es la nuestra.
Es evidente que los niños, los adolescentes o los jovenes no son los que deciden en nuestra sociedad, no tienen el poder, no son los gestores, los financieros, los directores de las relaciones humanas, los comerciantes o los economistas... pero son sus profetas.
Efectivamente, los profetas no son rentables, pero sería
un gran error no escucharles. Ciertamente, no tienen
ningún consejo que darnos, no serán ellos quienes nos
dirán lo que conviene hacer, pero son ellos los que
testimonian sencillamente con su presencia, con su realidad de carne y hueso, porque ellos existen, que mañana existe, que el futuro ya está ahí, que ya ha llegado, que ya ha empezado a empujar muy suavemente hacia la puerta de salida a todas las gentes que hoy se creen en el poder. Ya no es cosa de defender privilegios. Eso sólo puede llevar al museo o al cementerio.
Es tiempo de trabajar sobre
proyectos, mucho más que sobre principios. Se trata de crear, y no de salvar los
muebles. Se trata del exterior. El Guidismo se vive al
aire libre y no encerrado, y sobre todo no encerrado en definiciones. La fuerza
del Guidismo no está en su capital, sino en su aliento. Los valores de los que hoy
tanto se habla, no son abstracciones sino vida. Las referencias que todo el
mundo reclama no son ideologías, sino lo humano de los hombres, las mujeres y
los niños de hoy.
Dios na ha querido más que una sola imagen y un solo rostro, y es el rostro humano. Y este es el rostro cuya responsabilidad ha asumido el Guidismo al apostar por su educación. Es este el rostro que hoy está más en peligro y más amenazado en todos los rincones de la tierra. Y es este rostro el Libro abierto que nos revela el Evangelio.
Es la cita de julio de 2003 en Argentina.
Jean Debruynne
Capellán Mundial de la CICG
Si deseáis leer otros textos o poemas de Jean Debruynne,( en francés) conecten el sitio de la asociación " En blanc dans le texte "
www.en-blanc-dans-le-texte.asso.fr
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