1) CARTA CATOLICA DEL GUIDISMO
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1. El Guidismo, por intención de su fundador Baden - Powell, conduce a los jóvenes a ser artífices de su propio crecimiento, y su método estimula el desarrollo de la persona y de las comunidades.
Por ello los católicos reconocen los valores del Evangelio en la educación fundamentalmente liberadora (1) propuesta por el Método Guía. Esta educación liberadora es capaz de conducir a cada persona a su responsabilidad plena y a su desarrollo integral.
2. La experiencia vivida en el grupo Guía despierta a la persona misma, al mundo y a la dimensión espiritual de ambos.
El Guidismo puede así convertirse en el ámbito de una auténtica revelación de Jesucristo.
Esta evangelización se sitúa en el corazón mismo del Guidismo, que suscita la adhesión personal y el testimonio de vida, a través de sus programas, sus actividades v su pedagogía, comunitaria y activa.
Las responsables católicas viven su búsqueda y su compro miso avanzando con sus Guías. Y compartiendo su historia proporcionan a las Guías las condiciones para que nazca una comunidad en la que la Palabra de Dios se conozca, se acoja, se viva y se celebre.
Tarea que llevan a cabo en colaboración con los sacerdotes que comparten este mismo avanzar, aportando lo específico de su ministerio en la Iglesia; tarea que es para las responsables una forma concreta de vivir y acrecentar la propia fe y de participar en la misión confiada por Jesucristo a su Iglesia.
De este modo se sitúan en el apostolado de los laicos.
3. La unidad del Guidismo mundial, por su misma diversidad es una gran riqueza. La pertenencia a la Asociación Mundial de Muchachas Guías y Muchachas Scouts es un lugar privilegiado de encuentro con gentes de todas las procedencias, de todas las razas, de todas las naciones y de todas las religiones o espiritualidades.
Con el fin de construir realmente la unidad, los católicos aportan a la Asociación Mundial los valores oro Dios de su vida comunitaria de bautizados.
Para ello, necesitan lugares y tiempos específicos para precisar los caminos de la revelación de Jesucristo en la historia concreta, comunicarse los planteamientos e interrogantes de su fe y celebrar en los sacramentos el misterio de Jesús muerto y resucitado.
Viviendo todo esto juntos, hacen presente a la Iglesia, en comunión con la Iglesia Universal.
4. De un país a otro, son diferentes las situaciones, las características de la Organización Nacional y las orientaciones pastorales de la Iglesia local. Los católicos que viven el Guidismo, concientes de la dimensión comunitaria de su fe, son quienes deben establecer las condiciones mas favorables para la educación tal como se entiende en el punto dos de esta Carta, en dialogo con sus Obispos, por una parte, y por otra con la propia Asociación. 9
5. La C.I.C.G. es una llamada de la Iglesia a vivir la comunión, a profundizar la fe y a compartir la experiencia cristiana.
Por ello:
Permite una toma de conciencia de la Iglesia en el seno del Guidismo vivido por los católicos;
Participa en la vida de la Iglesia Universal, especial mente como Organización Internacional Católica (0.1.C. ), aportando su propia experiencia y recibiendo la de los demás;
- Proporciona una presencia del mundo de los jóvenes en la Iglesia;
- Participa en la evolución y en la profundización de los valores espirituales del Guidismo mediante el diálogo entre católicos y no católicos, creyentes y no creyentes.
Adoptado por el 6° Consejo de la C.I.C.G. - Poma y por e1 Consejo de la C.I.C.S. - Montreal
Ju1io 1977
(1) Entendemos por "Educación liberadora" la educación tal como se concibe en el espíritu de estos Documentos:
. "Gravissimum educationisn (Conc. Vat. II) . "Populorum Progressio" (1967) nn. 15.16-18 . Documentos de Medellín (1969) cap. IV . "Evangelii nuntiandi" (1975) nn. 8. 12 . 75
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